Camilo Daniel Pérez*: Una encíclica disruptiva
La encíclica “Magnífica Humanidad” del papa León XIV puede leerse en una “clave disruptiva y profética”. Disruptiva, porque produce una ruptura brusca, poniendo los puntos sobre las íes mediante propuestas y contrapropuestas inequívocas. Profética: hablamos del profetismo bíblico. El profeta denuncia el pecado, el error, las desviaciones que le hacen daño a la humanidad y a la naturaleza entera, al mundo en que vivimos; por otra parte, anuncia de manera diáfana el camino y no los senderos por los que deberemos transitar, que son los caminos dispuestos por Dios para la humanidad, haciendo de ella una magnífica humanidad.