Juan Becerra Acosta: “Agua sucia, política turbia”
Hay crisis que se miden en litros y otras que terminan por medirse en votos. En Guadalajara, el agua contaminada se convierte en ambas cosas: un problema de salud pública que lleva meses sin resolverse, y una factura política que Movimiento Ciudadano parece empeñado en encarecer.
Hay crisis que se miden en litros y otras que terminan por medirse en votos. En Guadalajara, el agua contaminada se convierte en ambas cosas: un problema de salud pública que lleva meses sin resolverse, y una factura política que Movimiento Ciudadano parece empeñado en encarecer.