Abraham Nuncio: Las encuestas no democratizan
Las encuestas adoptadas por Morena, como método para lanzar candidatos a la competencia electoral, nada tienen que ver con el debate, la movilización y el desarrollo de la conciencia del cambio. Representan un mecanismo caro a las tecnocracias –de derecha y, si acaso, centristas–, pues con ello desplazan a segundo término las opciones propiamente políticas. Y una que no es opción, sino condición fundamental de la democracia: la asamblea. Institución la más antigua de la humanidad para tomar decisiones colectivas de supervivencia, la estructura piramidada (cupular, autoritaria) de los partidos en México, sin excepción, la eluden sistemáticamente y la sustituyen por fórmulas más articuladas al mercado que a la política.
Las encuestas adoptadas por Morena, como método para lanzar candidatos a la competencia electoral, nada tienen que ver con el debate, la movilización y el desarrollo de la conciencia del cambio. Representan un mecanismo caro a las tecnocracias –de derecha y, si acaso, centristas–, pues con ello desplazan a segundo término las opciones propiamente políticas. Y una que no es opción, sino condición fundamental de la democracia: la asamblea. Institución la más antigua de la humanidad para tomar decisiones colectivas de supervivencia, la estructura piramidada (cupular, autoritaria) de los partidos en México, sin excepción, la eluden sistemáticamente y la sustituyen por fórmulas más articuladas al mercado que a la política.