EEUU delega crisis del Estrecho de Hormuz a otras naciones
EEUU espera que otras naciones aseguren el tránsito por el Estrecho de Hormuz tras su guerra con Irán, que bloqueó el paso en represalia. La administración Trump evita liderar la reapertura.
Irán ha restringido el tránsito por el estratégico Estrecho de Hormuz en respuesta a la guerra de cambio de régimen liderada por EEUU e Israel. Restablecer la navegación libre por este paso, actualmente bloqueado por Teherán, no figura entre los objetivos militares estadounidenses, según declaraciones de funcionarios y reportes de medios. En cambio, Washington ha indicado que espera que otras naciones aborden el problema.
Teherán redujo el tráfico marítimo por esta vía crucial como represalia por el ataque de EEUU e Israel, lanzado hace más de un mes, que buscaba derrocar al gobierno iraní. La disminución del flujo de hidrocarburos y otras materias primas esenciales desde el Golfo Pérsico ha elevado los precios globales, aumentando el riesgo de una disrupción económica significativa.
En una entrevista con Al Jazeera, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, rechazó la idea de que Irán continúe cobrando peajes a los barcos que permita pasar, pero afirmó que asegurar el tránsito libre no es parte de los objetivos de guerra de Washington. La administración Trump cree que intentar reabrir el estrecho extendería el conflicto más allá de su cronograma de cuatro a seis semanas, según el Wall Street Journal, y planea presionar a aliados en Europa y el Golfo para que lideren la reapertura.
Naciones previamente no involucradas, como Alemania, se han negado a desplegar sus fuerzas militares para ayudar a EEUU a desbloquear el estrecho, argumentando que no es su guerra. Rubio insistió en que muy poca energía estadounidense pasa por el Estrecho de Hormuz y que la oposición de Washington al reclamo iraní es más bien de principios que pragmática, advirtiendo sobre el precedente de que una nación pueda apoderarse de una ruta comercial internacional.