Rolando Cordera Campos: El Estado encadenado
Si el Estado mexicano no contempla un lugar primordial para lo que solíamos denominar política económica, entonces las acciones y las decisiones quedan al amparo del o de los mercados, de alguna burocracia bien implantada en los corredores del poder, que ayer solía tener su matriz en la Secretaría de Hacienda, o bien en los salones de juntas y conspiración de alguna(s) corporaciones trasnacionales cuyos intereses no buscan mejoras para el país y su maltrecha economía.
Si el Estado mexicano no contempla un lugar primordial para lo que solíamos denominar política económica, entonces las acciones y las decisiones quedan al amparo del o de los mercados, de alguna burocracia bien implantada en los corredores del poder, que ayer solía tener su matriz en la Secretaría de Hacienda, o bien en los salones de juntas y conspiración de alguna(s) corporaciones trasnacionales cuyos intereses no buscan mejoras para el país y su maltrecha economía.