Fernando Buen Abad Domínguez*: ONU que no une: semiótica de un “sinsentido”
En su aniversario próximo, es necesario examinar la Organización de Naciones Unidas (1945) como el relato de una contradicción constitutiva: una entidad establecida con el propósito de impedir que la humanidad se precipitara en la guerra, pero concebida bajo la distribución inequitativa del poder que posibilitó las guerras del siglo XX y que sigue condicionando el orden internacional. Su tragedia no radica meramente en el incumplimiento de sus compromisos, sino en el intento de establecer una legalidad universal sin contar con una autoridad igualmente universal para su cumplimiento. Todo a la sombra de los mercachifles del belicismo imperial.
En su aniversario próximo, es necesario examinar la Organización de Naciones Unidas (1945) como el relato de una contradicción constitutiva: una entidad establecida con el propósito de impedir que la humanidad se precipitara en la guerra, pero concebida bajo la distribución inequitativa del poder que posibilitó las guerras del siglo XX y que sigue condicionando el orden internacional. Su tragedia no radica meramente en el incumplimiento de sus compromisos, sino en el intento de establecer una legalidad universal sin contar con una autoridad igualmente universal para su cumplimiento. Todo a la sombra de los mercachifles del belicismo imperial.