Es una crisis histórica de dimensiones gigantescas, afirma Arturo Castillo
En el Instituto Nacional Electoral (INE) se vivió ayer una tensa calma. Desde temprana hora comenzó el vaivén de funcionarios y, casi como de costumbre, se desarrollaron reuniones de comisiones y un acto a unos metros del salón del Consejo General, mientras se esperaba que se concretara el anuncio oficial de la salida de la consejera presidenta, Guadalupe Taddei. La sonorense entregó el documento alrededor de las tres de la tarde. A partir de entonces, y hasta que el Consejo General vuelva a sesionar para nombrar a una presidencia provisional, el organismo quedó sin capitán.
En el Instituto Nacional Electoral (INE) se vivió ayer una tensa calma. Desde temprana hora comenzó el vaivén de funcionarios y, casi como de costumbre, se desarrollaron reuniones de comisiones y un acto a unos metros del salón del Consejo General, mientras se esperaba que se concretara el anuncio oficial de la salida de la consejera presidenta, Guadalupe Taddei. La sonorense entregó el documento alrededor de las tres de la tarde. A partir de entonces, y hasta que el Consejo General vuelva a sesionar para nombrar a una presidencia provisional, el organismo quedó sin capitán.