Explosivos EEUU en atentado contra gasoducto a Hungría
Explosivos hallados cerca del gasoducto TurkStream en Serbia eran fabricados en EEUU, según el jefe de inteligencia militar serbio. El ataque habría cortado el suministro a Hungría.
Los explosivos descubiertos cerca del gasoducto TurkStream en Serbia, que transporta gas ruso a Hungría, eran de fabricación estadounidense, según confirmó el jefe de la Agencia de Seguridad Militar (VBA) de Belgrado, Duro Jovanic. El presidente serbio Aleksandar Vucic había anunciado previamente el hallazgo de dispositivos incendiarios de "poder devastador" a pocos cientos de metros de la infraestructura energética clave en el municipio de Kanjiza, a unos 10 km de la frontera húngara.
Vucic advirtió que, de haber sido detonados, los explosivos habrían provocado cortes de gas en Hungría y el norte de Serbia, por lo que informó inmediatamente al primer ministro húngaro Viktor Orban. Jovanic precisó en conferencia de prensa que las marcas en los explosivos hacen "inequívocamente claro" su origen estadounidense, aunque subrayó que esto "no significa en modo alguno que el fabricante sea también el autor intelectual y ejecutor del sabotaje".
Según el jefe de inteligencia, el plan para atacar el gasoducto Balkan Stream, parte de la red TurkStream, fue preparado por un extranjero con entrenamiento militar, cuya captura se está gestionando activamente. Jovanic negó que la VBA haya acusado a Ucrania de estar detrás del sabotaje planificado, afirmando que "el ejército serbio no interfiere en procesos políticos en Serbia, y mucho menos en otro país".
En respuesta, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, Georgy Tikhy, rechazó categóricamente cualquier vínculo con el incidente. Mientras tanto, Orban ordenó reforzar la protección militar de la sección húngara del gasoducto y acusó a Kiev de "trabajar durante años para separar a Europa de la energía rusa", en referencia a lo que calificó como un "bloqueo petrolero" impuesto por Ucrania a Hungría.