Julio Hernández López: Astillero
La muerte de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano concitó opiniones favorables desde casi todos los flancos políticos e ideológicos y, en las izquierdas, reflexiones diversas a partir de un amplio reconocimiento del papel histórico del ingeniero michoacano que fracturó la hegemonía priísta a partir de 1988 y abrió el camino para una organización partidista de frente amplio, que permitió a esa corriente priísta escindida, a un segmento de la izquierda y, desde luego, a personajes vibrantes de oportunismo y camaleonismo transitar por el camino de las victorias electorales hasta llegar al predominio morenista actual.
La muerte de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano concitó opiniones favorables desde casi todos los flancos políticos e ideológicos y, en las izquierdas, reflexiones diversas a partir de un amplio reconocimiento del papel histórico del ingeniero michoacano que fracturó la hegemonía priísta a partir de 1988 y abrió el camino para una organización partidista de frente amplio, que permitió a esa corriente priísta escindida, a un segmento de la izquierda y, desde luego, a personajes vibrantes de oportunismo y camaleonismo transitar por el camino de las victorias electorales hasta llegar al predominio morenista actual.