Willivaldo Delgadillo*: El gatopardo chihuahuense
Desde 1986, cuando e l PAN decidió legitimar el gobierno de Fernando Baeza, pese al fraude electoral perpetrado en su contra, la alternancia política en Chihuahua ha estado marcada por el principio de la concertacesión. Una fotografía de 2024 en que los ex gobernadores Francisco Barrio, Fernando Baeza y Patricio Martínez aparecen risueños al lado de Xóchitl Gálvez ilustra claramente la facilidad con que las élites se ponen de acuerdo en esta región del país. Cada nuevo gobierno promete enterrar al anterior, desterrar sus vicios y limpiar las instituciones. Pero apenas se disipa el humo de los discursos, reaparecen los mismos personajes, los intereses compartidos y una familiaridad entre adversarios que solamente sorprende a quienes todavía toman en serio las fronteras entre las siglas partidistas.
Desde 1986, cuando e l PAN decidió legitimar el gobierno de Fernando Baeza, pese al fraude electoral perpetrado en su contra, la alternancia política en Chihuahua ha estado marcada por el principio de la concertacesión. Una fotografía de 2024 en que los ex gobernadores Francisco Barrio, Fernando Baeza y Patricio Martínez aparecen risueños al lado de Xóchitl Gálvez ilustra claramente la facilidad con que las élites se ponen de acuerdo en esta región del país. Cada nuevo gobierno promete enterrar al anterior, desterrar sus vicios y limpiar las instituciones. Pero apenas se disipa el humo de los discursos, reaparecen los mismos personajes, los intereses compartidos y una familiaridad entre adversarios que solamente sorprende a quienes todavía toman en serio las fronteras entre las siglas partidistas.