Rosa Miriam Elizalde: La isla fuera del guion
El 23 de octubre, en Fort Myers, Donald Trump describió la rendición de Cuba como una escala naval, con sus barcos de regreso de Irán y uno de ellos detenido frente a la costa cubana, donde, según anticipó, “levantarán las manos”. Después enviaría a Marco Rubio a cerrar el acuerdo, de modo que un país entero quedaba reducido a una parada del viaje de vuelta. Para completar semejante fantasía, sólo faltaba imaginar al secretario de Estado bajando en paracaídas para instalarse como procónsul.
El 23 de octubre, en Fort Myers, Donald Trump describió la rendición de Cuba como una escala naval, con sus barcos de regreso de Irán y uno de ellos detenido frente a la costa cubana, donde, según anticipó, “levantarán las manos”. Después enviaría a Marco Rubio a cerrar el acuerdo, de modo que un país entero quedaba reducido a una parada del viaje de vuelta. Para completar semejante fantasía, sólo faltaba imaginar al secretario de Estado bajando en paracaídas para instalarse como procónsul.