Jueza le prohíbe a madre hablar con su hijo menor
A sus 19 años, Ana Roberta Santos Panait conoce la violencia institucional. Desde hace dos meses, su vida está judicializada por su defensa a favor de la convivencia con Artemio, su hermano pequeño, separado de su familia por la jueza Norma Angélica Cuenca Pacheco, del juzgado tercero del primer distrito de Monterrey, Nuevo León.
A sus 19 años, Ana Roberta Santos Panait conoce la violencia institucional. Desde hace dos meses, su vida está judicializada por su defensa a favor de la convivencia con Artemio, su hermano pequeño, separado de su familia por la jueza Norma Angélica Cuenca Pacheco, del juzgado tercero del primer distrito de Monterrey, Nuevo León.