España cierra espacio aéreo a aviones de guerra de EE.UU. en conflicto con Irán
España cierra su espacio aéreo y bases a aviones militares de EE.UU. involucrados en la guerra con Irán, siendo el primer miembro de la OTAN en imponer tal prohibición.
España ha cerrado su espacio aéreo y bases a aviones militares estadounidenses involucrados en la guerra con Irán, convirtiéndose en el primer miembro de la OTAN en imponer tal prohibición. La ministra de Defensa, Margarita Robles, anunció que no se permitirá operar en territorio español a aeronaves que participen en operaciones contra Irán, incluyendo aviones con base en otros países de la OTAN como Reino Unido o Francia. Esta decisión profundiza la brecha con Washington en medio del conflicto que ya lleva un mes en Oriente Medio.
Madrid ya había prohibido el uso de las bases conjuntas de Rota y Morón de la Frontera para misiones de ataque. Robles declaró que España no "participará ni contribuirá a una guerra iniciada unilateralmente y contra el derecho internacional", respaldando las palabras del primer ministro Pedro Sánchez, quien calificó la campaña estadounidense-israelí como una "guerra ilegal, imprudente e injusta". Esta postura refleja la oposición española a la guerra, que ha incluido la retirada de su embajador de Israel.
La medida ha tenido consecuencias operativas inmediatas: alrededor de 15 aviones cisterna KC-135 de EE.UU. han sido reubicados en bases de Francia y Alemania, mientras que bombarderos de largo alcance B-52 y B-1 que operan desde la base británica de Fairford ahora deben tomar rutas más largas, reduciendo su eficiencia operativa. Según El País, esta es la ruptura pública más significativa con Washington por parte de un aliado occidental importante desde la invasión de Irak en 2003.
A pesar de esta prohibición específica, España mantiene su compromiso con la OTAN, permitiendo que aviones militares estadounidenses sigan utilizando sus instalaciones para logística y apoyo a las tropas estadounidenses en Europa bajo acuerdos bilaterales existentes. La decisión ha generado críticas del presidente Donald Trump, quien ha amenazado con medidas comerciales y ha recordado que España no cumple con el objetivo de gasto de defensa del 2% de la OTAN.