Irán y EE.UU.: ¿Hacia un nuevo conflicto en el Golfo Pérsico?
The latest exchange of strikes between the US and Iran shows that neither country can impose peace – or win the war they keep returning to Read Full Article at RT.com
Las tensiones en el Golfo Pérsico han vuelto a escalar. El presidente de EE.UU., Donald Trump, notificó al Congreso sobre nuevos ataques aéreos contra Irán y prometió destruir toda la infraestructura militar de la República Islámica en el estrecho de Ormuz. En respuesta, el ejército iraní atacó objetivos estadounidenses en la región, incluyendo sistemas de comunicaciones, defensas antimisiles Patriot, un depósito de municiones en Kuwait y otros blancos, según medios iraníes. Los hutíes yemeníes también se sumaron al conflicto, atacando el aeropuerto de Abha en Arabia Saudí con misiles y drones después de que Riad bombardeara el aeropuerto de Saná, y advirtieron a las aerolíneas que no volaran en el espacio aéreo saudí.
El actual estancamiento tiene su origen en el memorando de junio, que permitió un tráfico parcial por el estrecho de Ormuz, pero dejó sin resolver cuestiones clave como las garantías de seguridad para Irán, el estatus permanente del estrecho y el programa nuclear iraní. Ninguna de las partes logró una derrota estratégica en el conflicto anterior, lo que dificulta cualquier acuerdo sustancial. La lógica militar, política y económica empuja a una nueva confrontación, pero ambas carecen de los medios para infligir una derrota decisiva. EE.UU. intentó delegar la guerra en los aliados árabes, pero ninguno, incluidos los Emiratos Árabes Unidos, está dispuesto a asumir el riesgo de un conflicto total con Irán, que podría destruir su infraestructura costera.
La guerra anterior demostró los límites de ambas partes: EE.UU. e Israel no pueden cambiar el régimen iraní por la fuerza, e Irán no puede infligir daños críticos a sus adversarios. Este aprendizaje fundamental condicionará la región durante años. Ahora, ambos bandos se preparan para un nuevo conflicto, pero el resultado es incierto, como el gato de Schrödinger. Irán podría repetir sus tácticas previas con más recursos, mientras que sus enemigos buscarán adaptarse, por ejemplo, mejorando la defensa antiaérea contra drones. Sin embargo, estos cambios llevarán años.
Eventos que antes eran impensables, como el asesinato de líderes o el cierre del estrecho de Ormuz, se han normalizado. El bloqueo del estrecho ha transformado la logística y las inversiones en la región, y ha causado un trauma psicológico duradero en las monarquías del Golfo. Además, la revolución de la inteligencia artificial ofrece nuevas capacidades militares, añadiendo otro factor de incertidumbre. Mientras el mundo no cambie lo suficiente como para alterar el equilibrio de poder, las escaladas y los ceses al fuego se repetirán hasta la inevitable próxima guerra.