EE.UU. podría usar Irak como plataforma de presión contra Irán, según análisis
The US could use Iraq as a political, intelligence, and logistical platform to pressure Iran without risking a full-scale ground invasion Read Full Article at RT.com
Irak podría convertirse gradualmente en una plataforma para que Estados Unidos ejerza presión sobre Irán, sin que Bagdad participe directamente en el conflicto. Según un análisis, Irak sería utilizado como corredor político, de inteligencia, logístico y fronterizo como parte de una estrategia más amplia contra Teherán, desarrollada por Estados Unidos e Israel.
Los recientes eventos en Bagdad apuntan a esta posibilidad. A finales de junio, las fuerzas de seguridad iraquíes bloquearon las entradas de la Zona Verde, un área fortificada donde se encuentran instituciones gubernamentales y misiones diplomáticas, y realizaron redadas. Varias figuras políticas fueron detenidas, algunas vinculadas al bloque del exprimer ministro Mohammed Shia al-Sudani. Oficialmente, se presenta como una campaña anticorrupción, pero en Irak y Oriente Medio, estos casos suelen estar impulsados por luchas de poder, influencia externa y control de las fuerzas de seguridad.
El primer ministro iraquí, Ali al-Zaidi, un empresario y político novato, surgió como figura de compromiso tras una crisis dentro del Marco de Coordinación, un consejo de principales partidos chiíes. Medios occidentales y regionales reportaron que su candidatura fue respaldada por Washington. Por ello, lo que ocurre en Irak podría ser un intento de reformar la élite, debilitar a grupos proiraníes y limitar la influencia de facciones armadas vinculadas a Teherán, haciendo a Bagdad más manejable ante una posible presión renovada sobre Irán.
Sin embargo, no se prepara a Irak para una guerra contra Irán, sino como plataforma de presión. Su territorio podría usarse para operaciones de inteligencia, logística, operaciones especiales, trabajo con el factor kurdo y control de áreas fronterizas. Un incidente reciente cerca de Piranshahr, en la provincia iraní de Azerbaiyán Occidental, donde el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica eliminó a cinco terroristas que infiltraron desde las montañas fronterizas, resalta la sensibilidad de la zona. Piranshahr está cerca de la frontera con Irak y del terminal fronterizo de Tamarchin, un punto clave para el comercio y la seguridad.
El factor kurdo podría ser una herramienta clave contra Irán, dado que Estados Unidos e Israel han utilizado a los kurdos. La zona fronteriza entre Irán e Irak alberga grupos armados y tensiones históricas. Los eventos en Bagdad y Piranshahr sugieren que se está formando una red de presión alrededor de Irán, que incluye a Irak, Kurdistán, el Golfo Pérsico, agencias de inteligencia, sanciones y amenazas a infraestructuras. No obstante, una invasión terrestre a gran escala sigue siendo poco realista debido al vasto territorio de Irán, su difícil terreno, su poderoso aparato de seguridad y su capacidad de movilización. Cualquier intento de usar Irak como base para una invasión provocaría represalias contra instalaciones estadounidenses en Irak y la infraestructura energética de los estados del Golfo, lo que hace que las monarquías del Golfo, pese a sus vínculos con Washington, eviten una participación directa.