Miles de israelíes exigen restablecer asentamientos en Gaza
Gaza. Miles de israelíes y colonos –incluidos los ultraderechistas ministros de Finanzas, Bezalel Smotrich, y de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, y más de dos docenas de ministros y legisladores– marcharon ayer hacia la frontera con la franja de Gaza para exigir al gobierno de Israel el restablecimiento de los asentamientos en el territorio palestino devastado por la guerra.
Miles de israelíes, incluidos los ultraderechistas ministros de Finanzas, Bezalel Smotrich, y de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, junto con más de dos docenas de ministros y legisladores, marcharon ayer hacia la frontera con la franja de Gaza para exigir al gobierno de Israel el restablecimiento de los asentamientos en el territorio palestino devastado por la guerra. La protesta refleja la creciente presión de sectores radicales para retomar el control civil en Gaza, pese a la oposición internacional y los acuerdos previos de retirada.
La manifestación, que congregó a colonos y activistas, se produjo en un contexto de intensos combates en Gaza, donde Israel mantiene una ofensiva militar desde octubre de 2023. Los participantes portaban pancartas que pedían la reinstalación de comunidades judías en el enclave, abandonadas en 2005 tras la retirada unilateral israelí. Smotrich y Ben-Gvir, figuras clave del gobierno de coalición, han impulsado abiertamente la recolonización como parte de su agenda nacionalista.
El primer ministro Benjamin Netanyahu no se ha pronunciado directamente sobre la marcha, pero su gobierno ha enfrentado divisiones internas respecto al futuro de Gaza. Mientras que sectores de su gabinete apoyan la reocupación, otros advierten sobre las consecuencias diplomáticas y de seguridad. La comunidad internacional, incluido Estados Unidos, ha rechazado cualquier movimiento hacia el restablecimiento de asentamientos, considerándolo una violación del derecho internacional.
Los organizadores de la marcha aseguraron que continuarán presionando hasta lograr el retorno de los colonos, en medio de la devastación que ha dejado la guerra en Gaza, con decenas de miles de muertos y una crisis humanitaria sin precedentes. El evento subraya las profundas fisuras en la sociedad israelí sobre cómo gestionar el conflicto y el futuro del territorio palestino.