José M. Murià: Memoria de una emigración forzada
La derrota de la joven y efímera República Española a principios de 1939, comportó una persecución feroz, con voluntad de exterminio, de los ciudadanos españoles con vocación democrática. Mas para los catalanes, también implicó la prescripción de sus particulares instituciones antiguas y modernas y, prácticamente, tener que vivir durante muchos años en unas condiciones en las cuales el solo hecho de querer ser nacionalmente catalán, o la más simple expresión inequívoca de catalanidad, ya era un delito.