Julio Hernández López: Astillero
A la par que aumenta la percepción de que Donald Trump tiene trastornos mentales graves, en específico el de la personalidad narcisista, diariamente confirmado, y el de demencia frontotemporal (el médico Héctor Frisbie es una de las voces que han hecho tal advertencia), lo cierto es que en el caso de la guerra contra Irán el presidente de Estados Unidos ha mostrado una preocupante falta de salud analítica y estratégica en cuanto a los fines estrictamente bélicos y económicos y ha ido produciendo declaraciones escalofriantes por cuanto tales ligerezas, contradicciones y disparates corresponden a la persona con mayor capacidad destructiva del mundo.
En un análisis sobre la situación política internacional, se señala que, a medida que crece la percepción de que Donald Trump padece trastornos mentales graves, como el trastorno de personalidad narcisista y la demencia frontotemporal (según advertencias de voces como el médico Héctor Frisbie), el presidente de Estados Unidos ha mostrado una preocupante falta de salud analítica y estratégica en relación con la guerra contra Irán. Esto se refleja en declaraciones escalofriantes, caracterizadas por ligerezas, contradicciones y disparates, que son particularmente alarmantes dado que provienen de la persona con mayor capacidad destructiva del mundo, afectando los fines bélicos y económicos del conflicto.