Ana María Aragonés: Ceuta y la manipulación migratoria
Los últimos acontecimientos del 31 de julio vividos en la ciudad española de Ceuta con la llegada de cerca de 50 mil migrantes marroquíes, en el marco de una población de 98 mil habitantes ha causado toda una serie de reacciones que vale la pena analizar, sobre todo aquellas relacionadas con el fenómeno migratorio al que de inmediato se criminalizó. Es un evento que resulta casi una fotografía, no sólo de un momento coyuntural, sino porque permite vincular con bastante claridad la forma en la que los líderes de países del sur global (en este caso Marruecos y el rey Mohammed VI) en su relación dependiente y subordinada atiende a los intereses de los líderes del imperialismo colonial del norte global (Estados Unidos, con Donald Trump a la cabeza y su aliado Israel) para generar caos y desestabilización al gobierno español del presidente Pedro Sánchez por sus posiciones políticas, si bien mínimas, si consideramos las tragedias que el mundo está viviendo, pero que fueron suficientes para que el imperialismo colonial las inscriba como cuestionamientos inaceptables, sobre todo por el posible contagio a otras regiones y países que puedan romper la narrativa de la ultraderecha. Por lo tanto, se decide presionar políticamente al rebelde.