OMC alerta sobre riesgos en el suministro de alimentos por conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán supone una grave amenaza para la seguridad alimentaria mundial, advirtió la directora general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Ngozi Okonjo-Iweala, al formular un llamado para que las cadenas de suministro internacionales permanezcan abiertas, informó Al Jazeera.
La directora general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Ngozi Okonjo-Iweala, advirtió que la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán representa una grave amenaza para la seguridad alimentaria mundial. Según informó Al Jazeera, la alta funcionaria hizo un llamado urgente para que las cadenas de suministro internacionales permanezcan abiertas y funcionales, destacando la vulnerabilidad del sistema alimentario global ante conflictos geopolíticos de esta magnitud.
La advertencia de Okonjo-Iweala se produce en un contexto donde las tensiones en Medio Oriente ya han demostrado su capacidad para desestabilizar mercados clave y afectar el flujo de bienes esenciales. La OMC, como organismo regulador del comercio internacional, subraya la importancia crítica de mantener abiertos los corredores comerciales para evitar escasez y volatilidad en los precios de los alimentos a nivel global.
La interrupción de las cadenas de suministro en regiones conflictivas puede tener efectos en cascada, afectando desde la producción agrícola hasta la distribución de insumos y productos terminados. La directora general de la OMC enfatizó que la cooperación internacional y el respeto a los acuerdos comerciales son fundamentales para mitigar estos riesgos y proteger a las poblaciones más vulnerables de crisis alimentarias.
Esta alerta se suma a preocupaciones previas de organismos internacionales sobre la fragilidad del sistema alimentario mundial, particularmente sensible a conflictos armados, desastres climáticos y perturbaciones logísticas. La OMC insta a las naciones involucradas a considerar el impacto humanitario y económico de sus acciones, priorizando la estabilidad del suministro de alimentos como un bien público global esencial para la paz y el desarrollo sostenible.