Ceremonia del Fuego Sagrado en Jerusalén continuará pese al cierre de la Iglesia del Santo Sepulcro por conflicto
The Church of the Holy Sepulchre is closed to visitors amid the war, but Orthodox clergy say Holy Fire Easter rites will still go ahead Read Full Article at RT.com
El cierre de la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén, el lugar más sagrado del cristianismo, debido al recrudecimiento del conflicto entre Israel e Irán, no impedirá la celebración de la tradicional ceremonia del Fuego Sagrado que marca el inicio de la Pascua Ortodoxa, según ha declarado un alto clérigo ruso. El templo, venerado como el sitio de la crucifixión y resurrección de Jesucristo, ha sido cerrado al público y a los servicios abiertos por los intercambios de ataques aéreos, generando preocupación por la posible cancelación de ceremonias centenarias por primera vez en la historia moderna, con la Pascua Ortodoxa programada para el 12 de abril.
En declaraciones a RT el viernes, el arcipreste Igor Vyzhanov, citando información de la oficina del Patriarcado de Moscú en Tierra Santa, afirmó que la vida litúrgica dentro de la iglesia continúa a pesar del cierre. "Lo más importante es que los servicios en la Iglesia del Santo Sepulcro siguen adelante", dijo, explicando que el clero del Patriarcado Ortodoxo de Jerusalén está realizando servicios a puerta cerrada, lo que significa que la oración se mantiene activa. Estas medidas parecen afectar solo a peregrinos y turistas, no al rito en sí, según Vyzhanov.
La ceremonia del Fuego Sagrado, que suele celebrarse el Sábado Santo en vísperas de la Pascua Ortodoxa, implica que el Patriarca de Jerusalén entre en la pequeña capilla sobre la tumba tradicional de Cristo y salga con velas encendidas por una llama que los creyentes consideran milagrosa. Posteriormente, el fuego se distribuye a los fieles y se transporta tradicionalmente en vuelos especiales a Grecia, Rusia y otros países de mayoría ortodoxa para iniciar los servicios de Pascua en esos lugares.
La Iglesia Ortodoxa Rusa ha expresado su esperanza de que el cierre no interrumpa la transferencia del Fuego Sagrado, calificando la continuación de la oración en el Santo Sepulcro como "lo clave" incluso en condiciones de guerra. Este contexto subraya la resiliencia de las tradiciones religiosas frente a los conflictos geopolíticos, manteniendo prácticas espirituales que trascienden las tensiones regionales en el Medio Oriente.