Veinte países, mayoritariamente europeos, se comprometen a proteger la navegación en el estrecho de Ormuz
Londres. Veinte países, en su mayoría europeos emitieron ayer una declaración conjunta en la que se comprometieron a proteger a los buques que transitan por el estrecho de Ormuz y condenaron en los términos más enérgicos los recientes ataques iraníes contra los buques mercantes desarmados en el Golfo.
Veinte países, en su mayoría europeos, emitieron ayer una declaración conjunta en la que se comprometieron a proteger a los buques que transitan por el estrecho de Ormuz. La declaración, que tuvo lugar en Londres, condenó en los términos más enérgicos los recientes ataques iraníes contra buques mercantes desarmados en el Golfo.
El estrecho de Ormuz es un paso marítimo estratégico ubicado entre Irán y Omán, por donde transita aproximadamente un tercio del petróleo transportado por mar a nivel mundial. Su seguridad es crucial para la estabilidad del comercio internacional y el suministro energético global, lo que explica la preocupación de la comunidad internacional ante incidentes que puedan interrumpir el tráfico.
La declaración conjunta refleja una respuesta coordinada de países europeos y otros aliados ante la escalada de tensiones en la región. Aunque el contenido disponible no especifica los detalles operativos de la protección, este compromiso político subraya la voluntad de garantizar la libertad de navegación y disuadir futuras agresiones, en un contexto geopolítico marcado por disputas regionales.
La condena a los ataques iraníes se enmarca en un patrón de incidentes que han elevado el riesgo de conflicto en el Golfo Pérsico. La protección de buques mercantes, que son vitales para la economía global, se convierte así en una prioridad para estos veinte países, quienes buscan estabilizar una ruta comercial crítica mediante una postura firme y unificada.