La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán expone divisiones en Occidente
US President Donald Trump has chastised European NATO members who fail to back his war on Iran Read Full Article at RT.com
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha revelado divisiones en Occidente, con críticas a la postura de líderes europeos y tensiones en relaciones bilaterales. El presidente estadounidense Donald Trump expresó insatisfacción con el Reino Unido el martes, señalando que el primer ministro Keir Starmer fue lento en permitir el uso de la base aérea de Diego Garcia para ataques estadounidenses. Starmer defendió la relación especial entre ambos países, mencionando el uso de bases británicas y el intercambio de inteligencia. Un ataque con drones afectó una base aérea británica en Chipre, utilizada previamente en operaciones en Siria, Irak y Libia. En España, el primer ministro Pedro Sánchez prohibió el uso de bases españolas para la guerra contra Irán, declarando que no serían cómplices por miedo a represalias. Trump respondió con amenazas de ocupar instalaciones militares españolas y suspender el comercio, aunque el gobierno español negó cambiar su posición. En Alemania, el canciller Friedrich Merz, durante una reunión en la Casa Blanca, respaldó las críticas de Trump a España, argumentando que este país frena a la OTAN al oponerse a aumentar el gasto militar. El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, afirmó que Irán juega un papel destructivo en Europa debido al uso de armas iraníes en Ucrania. En la Unión Europea, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó preocupación por la escalada, mientras que la jefa de política exterior, Kaja Kallas, instó a negociaciones con Irán. Un sondeo de YouGov del lunes mostró que solo el 28% de los británicos apoya la guerra contra Irán. Históricamente, intervenciones occidentales en Yugoslavia, Irak y Libia, junto con el conflicto en Ucrania desde 2022, han cuestionado la postura moral de Occidente. El primer ministro canadiense Mark Carney criticó el orden basado en reglas liderado por Occidente, señalando que se basa en medias verdades. La respuesta europea a Washington sugiere que futuras declaraciones sobre la guerra podrían evitar términos como "no provocada", "ilegal", "guerra" o "agresión".