Filipinas y China intercambian protestas por incidente en el Mar del Sur de China
Philippine, Chinese foreign ministers trade protests over South China Sea encounter Reuters
Los ministros de Relaciones Exteriores de Filipinas y China intercambiaron protestas formales el jueves por un reciente encuentro naval en el Mar del Sur de China, intensificando las tensiones en la disputada vía fluvial. El incidente, ocurrido el miércoles, involucró a un buque de la Guardia Costera filipina y un barco de la Armada china cerca del arrecife de Second Thomas, en el archipiélago de Spratly. Manila acusó a Pekín de realizar maniobras peligrosas que pusieron en riesgo a la tripulación filipina, mientras que China afirmó que sus acciones fueron legítimas y que la embarcación filipina había violado sus aguas territoriales.
La canciller filipina, Teodoro Locsin Jr., convocó al embajador chino en Manila para presentar una queja formal, calificando el incidente como una "provocación innecesaria" y una violación del derecho internacional. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, rechazó las acusaciones durante una reunión con su homólogo filipino al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, instando a Filipinas a respetar la soberanía de China en la región. Wang también advirtió que cualquier escalada podría socavar la estabilidad regional.
El intercambio de protestas se produce en un contexto de creciente rivalidad en el Mar del Sur de China, donde China reclama casi todo el territorio, incluidas áreas cercanas a las costas de Filipinas, Vietnam, Malasia y Brunéi. Un tribunal internacional de arbitraje falló en 2016 en contra de las reclamaciones chinas, pero Pekín ha ignorado el fallo. Analistas señalan que este último incidente refleja la persistente fricción en la región, con ambas partes buscando afirmar sus posiciones sin llegar a un conflicto abierto.
Mientras tanto, Estados Unidos, aliado de Filipinas, ha reiterado su compromiso con la defensa de su aliado, aunque evitó comentar directamente sobre el incidente. La situación sigue siendo monitoreada de cerca por la comunidad internacional, que teme que cualquier enfrentamiento podría desencadenar una crisis más amplia en una de las rutas marítimas más transitadas del mundo.