Ana María Aragonés: El laboratorio venezolano y los migrantes
Las elecciones en países de América Latina como Honduras, Ecuador, Chile, Colombia y Bolivia fueron manchadas por las manipulaciones de personajes ligados a la ultraderecha internacional y a las cloacas de seguridad de Estados Unidos, con Fernando Cerimedo a la cabeza. Situación que en parte explica por qué vencieron los candidatos que representaban las posiciones más neofascistas. Con ellos en la región parece profundizarse la persistencia de la dependencia y el colonialismo en el poder al aceptar mantener el control de los instrumentos financieros, digitalización controlada por corporaciones del Norte global, el extractivismo en toda su extensión, la subordinación tecnológica y las políticas migratorias restrictivas. Frente a ellos quedan dos países que tendrán elecciones y que buscan hacer efectiva la autonomía económica, replanteando el desarrollo como emancipación: México y Brasil. Aunque la intención de esa derecha internacional pretende manipular las conversaciones para las siguientes elecciones, es de esperarse que al haber conocido esas estrategias, los electores lo tomarán en cuenta.