Irán amenaza con cerrar el estrecho de Ormuz si Estados Unidos ataca sus centrales eléctricas
El Cairo., Irán advirtió ayer que cualquier ataque contra sus instalaciones eléctricas provocará ofensivas directas contra activos energéticos, de tecnologías de la información y plantas desalinizadoras de Estados Unidos e Israel, además del cierre total del estrecho de Ormuz, al revirar al ultimato del presidente Donald Trump.
Irán ha emitido una severa advertencia en respuesta a las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump, declarando que cualquier ataque contra sus instalaciones eléctricas desencadenará represalias directas contra activos energéticos, de tecnologías de la información y plantas desalinizadoras de Estados Unidos e Israel. La declaración, realizada ayer desde El Cairo, subraya la escalada de tensiones en la región del Golfo Pérsico, donde el estrecho de Ormuz se erige como un punto crítico para el transporte global de petróleo.
La amenaza de cerrar completamente el estrecho de Ormuz representa una medida extrema que podría tener repercusiones significativas en la economía mundial, dado que aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercializa a nivel internacional pasa por esta vía marítima. Este anuncio se produce en un contexto de crecientes fricciones entre Irán y Estados Unidos, que han visto deteriorarse sus relaciones desde la retirada estadounidense del acuerdo nuclear en 2018.
La advertencia iraní refleja una estrategia de disuasión basada en la capacidad de afectar intereses vitales de sus adversarios, incluyendo infraestructuras clave como las plantas desalinizadoras, esenciales para el suministro de agua en países de la región. Este tipo de declaraciones aumenta el riesgo de un conflicto abierto, con potenciales efectos desestabilizadores para la seguridad energética y la estabilidad política en Oriente Medio.
La respuesta de Irán al ultimátum de Trump evidencia la profundización de la crisis diplomática y la posibilidad de que las tensiones se traduzcan en acciones militares. La comunidad internacional observa con preocupación este escenario, ya que un cierre del estrecho de Ormuz podría desencadenar una crisis energética global, afectando los precios del petróleo y la economía de numerosos países dependientes de las importaciones de crudo.