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México necesita crecer: la urgencia aritmética y el laberinto de la incertidumbre

La Jornada por David Penchyna Grub

El consenso en la última Convención Bancaria fue de una claridad casi quirúrgica: México necesita crecer. No es una aspiración retórica, es una urgencia aritmética. Sin embargo, la hoja de ruta para alcanzar ese objetivo se ha vuelto un laberinto de variables internas y presiones externas que desafían la lógica económica tradicional. Para crecer se requiere inversión, tanto pública como privada. Pero la inversión no surge en el vacío; la pública exige finanzas sanas y una liberación del gasto irreductible, mientras que la privada demanda, por encima de todo, certidumbre jurídica y una reducción sustancial en la aversión al riesgo.

En la última Convención Bancaria, el consenso entre los participantes fue claro y contundente: México necesita crecer. Este no es un simple deseo retórico, sino una urgencia aritmética que refleja la necesidad imperante de impulsar la economía del país. Sin embargo, el camino para alcanzar este objetivo se ha convertido en un complejo laberinto, marcado por variables internas y presiones externas que desafían las lógicas económicas tradicionales.

Para lograr un crecimiento sostenido, es fundamental atraer inversión, tanto pública como privada. La inversión pública requiere de finanzas sanas y una reestructuración del gasto irreductible, lo que implica decisiones difíciles en materia fiscal y presupuestaria. Por otro lado, la inversión privada, motor clave del desarrollo, demanda condiciones específicas para materializarse.

La certidumbre jurídica y una reducción sustancial en la aversión al riesgo son elementos indispensables para fomentar la inversión privada. Sin estos factores, los inversionistas pueden mostrarse reticentes a comprometer capital en un entorno percibido como inestable. Este contexto de incertidumbre no solo afecta la llegada de nuevos recursos, sino que también puede limitar la expansión de empresas ya establecidas.

La interacción entre estos elementos crea un escenario complejo donde el crecimiento económico depende de un equilibrio delicado entre políticas públicas efectivas y un clima de negocios favorable. Superar estos desafíos requiere de una coordinación estratégica entre el gobierno, el sector financiero y los agentes económicos, con el fin de trazar una hoja de ruta clara que permita desbloquear el potencial de crecimiento de México.

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