Ilán Semo/II: El cártel de los presidentes
11 de julio de 2011. Univisión transmite en prime time un reportaje sobre el caso de Orlando Cicilia, que en 1987 fue encontrado culpable de tráfico de drogas por una corte de Miami. Más aún: su negocio de mascotas no era, al parecer, más que una fachada de una vasta organización criminal dedicada al trasiego de mariguana y cocaína. Recibió una condena de 25 años, cumplió 12 y salió de prisión en el año 2000. Quien estalla de indignación es un joven político estadunidense de origen cubano, cuya hermana mayor estaba casada con Cicilia: Marco Rubio. Ya en la época, Rubio se había convertido en una figura ascendente en las filas republicanas. Y el reportaje de Univisión afectaba sin duda su imagen. Hasta la fecha (léase 2026), nadie ha comprobado que la familia Rubio, de origen particularmente humilde, tuviera algún nexo con actividades delictivas; pero en 2011 el golpe mediático resultó severo. El Partido Republicano acabó por boicotear a Univisión como una de las sedes probables de sus eventos electorales.