Willivaldo Delgadillo*: Óscar Enríquez, una voz que se multiplica
El 5 de septiembre, un sector de la sociedad civil en Ciudad Juárez rindió homenaje a Óscar Enríquez, entrañable compañero de lucha que durante décadas ha promovido la dignidad humana en contextos de adversidad extrema. Desde su llegada a la ciudad en 1973, trabajó en los sectores más precarizados, impulsando grupos de análisis de la realidad social desde la perspectiva de la teología de la liberación. Por aquella época, la diócesis favorecía la creación de las comunidades eclesiales de base. El obispo Manuel Talamás Camandari había participado en la Celam II, celebrada en Medellín en 1968, y en ese contexto el entonces joven sacerdote inició su labor pastoral en la parroquia de San Pedro y San Pablo, la cual abarcaba varias colonias del poniente de esta urbe fronteriza.