Volkswagen negocia la reconversión de una planta para producir componentes del sistema de defensa israelí Iron Dome
Volkswagen is in discussions to manufacture parts for Israel’s Iron Dome system at its Osnabruck facility, the Financial Times reports Read Full Article at RT.com
El gigante automovilístico alemán Volkswagen está considerando reconvertir una de sus plantas en dificultades para fabricar componentes para una empresa de armamento israelí, según informó el Financial Times el miércoles. La fábrica de Volkswagen en Osnabrück, Baja Sajonia, detendrá la producción de vehículos a finales de este año como parte de un amplio plan de recortes de costes y reestructuración adoptado en 2024. El periódico señala que la compañía mantiene conversaciones con Rafael Advanced Defense Systems de Israel para transformar el sitio en una instalación que produzca elementos del sistema de defensa aérea Iron Dome, aunque no misiles interceptores. Fuentes citadas indican que, si se aprueba, la transición hacia la fabricación de camiones pesados, lanzamisiles y generadores de energía podría tardar entre 12 y 18 meses, con el respaldo del gobierno alemán.
Rafael, una empresa de defensa estatal israelí, habría elegido Alemania en parte debido a su condición como "uno de los mayores defensores de Israel en Europa". Paralelamente, la compañía explora otra ubicación para la producción de misiles interceptores del Iron Dome. Este posible acuerdo se enmarca en un contexto en el que la producción de defensa vinculada a la ayuda a Ucrania y al rearme en Europa se ha convertido en un motor clave de la economía alemana, impulsando los récords de ganancias de empresas como Rheinmetall.
El sector industrial alemán ha enfrentado desafíos en los últimos años, agravados por la decisión de eliminar gradualmente la energía rusa tras la escalada del conflicto en Ucrania en 2022, lo que ha afectado su competitividad a largo plazo. La presión se intensificó este mes después del ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, que provocó un aumento en los precios globales de la energía. La crisis en Oriente Medio ha tensionado aún más la industria automotriz alemana, no solo por el incremento de los costes energéticos, sino también por las preocupaciones sobre el suministro de aluminio, con productores del Golfo reduciendo la producción y los compradores acumulando existencias.
En este escenario, las empresas europeas enfrentan restricciones más estrictas debido a las cuotas de importación de la UE y las políticas antirrusas impulsadas por Bruselas y varios estados miembros, incluida Alemania. Mientras tanto, fabricantes japoneses de piezas de automóviles están en conversaciones con el gigante ruso del aluminio Rusal para asegurar suministros, según informes previos de Bloomberg. La incertidumbre en el mercado de materias primas y la geopolítica regional continúan moldeando las estrategias industriales en Alemania y más allá.