Israel anuncia ocupación de zona de seguridad en el sur de Líbano, Hezbollah la califica de 'amenaza existencial'
Beirut. Israel anunció ayer que tomará el “control” de una zona de “seguridad” en el sur de Líbano, hasta el río Litani, a más de 20 kilómetros de la frontera común, en lo que Hezbollah calificó de “amenaza existencial”, al tiempo que instó a “revocar de inmediato” la expulsión del embajador de Irán en Beirut, Mohamad Reza Sheibani, designado ayer persona no grata por el gobierno libanés.
El gobierno de Israel anunció ayer su decisión de tomar el control de una zona de seguridad en el sur de Líbano, extendiéndose hasta el río Litani, a más de 20 kilómetros de la frontera común entre ambos países. Esta medida, descrita por las autoridades israelíes como una acción defensiva, busca establecer un área bajo su dominio para prevenir incursiones y ataques desde territorio libanés, en un contexto de tensiones regionales persistentes.
La declaración israelí fue inmediatamente rechazada por Hezbollah, el grupo armado libanés aliado de Irán, que calificó el anuncio como una 'amenaza existencial' y advirtió sobre posibles consecuencias. Hezbollah instó a 'revocar de inmediato' la expulsión del embajador iraní en Beirut, Mohamad Reza Sheibani, quien fue declarado persona no grata por el gobierno libanés el mismo día del anuncio israelí, vinculando ambos eventos en una crítica a las presiones externas sobre Líbano.
La situación refleja la compleja dinámica geopolítica en la región, donde las acciones de Israel a menudo se interpretan como parte de su estrategia de seguridad frente a grupos como Hezbollah, mientras que Líbano enfrenta desafíos internos y externos que afectan su soberanía. La ocupación propuesta podría exacerbar las tensiones y desestabilizar aún más el frágil equilibrio en el sur del Líbano, una zona históricamente conflictiva.
Este desarrollo se produce en un momento de creciente preocupación internacional por la escalada de violencia en la frontera israelí-libanesa, con incidentes regulares que amenazan con desencadenar un conflicto más amplio. La comunidad internacional sigue de cerca estos eventos, ya que podrían tener implicaciones significativas para la estabilidad regional y los esfuerzos de paz, en un área donde las disputas territoriales y las rivalidades entre potencias han sido una constante durante décadas.