Promesa de Trump sobre suministro eléctrico para centros de datos genera escepticismo
Trump pledge on data center power supplies draws skepticism Reuters
La promesa del expresidente Donald Trump de garantizar el suministro eléctrico para centros de datos en Estados Unidos ha sido recibida con escepticismo por parte de expertos y analistas del sector energético. La declaración, realizada durante un evento de campaña, busca asegurar que el país mantenga su liderazgo en inteligencia artificial y tecnologías digitales, pero enfrenta dudas sobre su viabilidad técnica y económica.
Trump afirmó que, de ser reelegido, implementaría medidas para que los centros de datos tengan acceso prioritario a la red eléctrica, incluso por encima de otros consumidores. Sin embargo, especialistas señalan que la infraestructura actual no está preparada para satisfacer la creciente demanda de estos gigantescos consumidores de energía, que requieren electricidad las 24 horas del día.
La propuesta se enmarca en un contexto donde la demanda energética de los centros de datos en EE.UU. ha aumentado significativamente, impulsada por la expansión de la nube y la inteligencia artificial. Según datos de la Agencia Internacional de Energía, estos centros consumen aproximadamente el 1% de la electricidad mundial, cifra que podría duplicarse para 2026.
Analistas del sector advierten que priorizar a los centros de datos podría generar tensiones con otros usuarios, como hogares e industrias, y requeriría una inversión masiva en nuevas plantas de generación y redes de transmisión. Además, señalan que la promesa carece de detalles sobre cómo se financiarían estas mejoras o cómo se garantizaría la equidad en el acceso a la energía.
Por su parte, representantes de la industria tecnológica han mostrado cautela. Aunque reconocen la necesidad de un suministro confiable, algunos ejecutivos han expresado su preferencia por soluciones basadas en energías renovables y eficiencia energética, en lugar de depender de medidas gubernamentales que podrían ser difíciles de implementar. La propuesta de Trump, por tanto, enfrenta un camino incierto en un sector donde la planificación a largo plazo es clave.