Legisladores estadounidenses proponen proyecto de ley para prohibir el uso de robots chinos por parte del gobierno
US lawmakers to introduce bill to ban government use of Chinese robots Reuters
Un grupo de legisladores de Estados Unidos ha anunciado su intención de presentar un proyecto de ley que busca prohibir el uso de robots fabricados en China por parte de agencias gubernamentales. Esta iniciativa refleja las crecientes tensiones tecnológicas y de seguridad entre ambos países, en un contexto donde la automatización y la inteligencia artificial se vuelven cada vez más críticas para operaciones estatales. La medida, reportada por Reuters, se alinea con políticas previas que restringen la adquisición de equipos de telecomunicaciones chinos, ampliando el enfoque a la robótica.
La propuesta surge en medio de preocupaciones sobre posibles riesgos de ciberseguridad y espionaje asociados con tecnología china, argumentos que han sido recurrentes en debates políticos estadounidenses en los últimos años. Si se aprueba, la ley podría afectar a diversos sectores gubernamentales, desde defensa hasta servicios públicos, donde se emplean robots para tareas como logística, vigilancia o mantenimiento. Esto podría impulsar a las agencias a buscar alternativas de proveedores domésticos o de aliados estratégicos.
Expertos señalan que esta iniciativa podría tener implicaciones económicas y diplomáticas significativas, ya que China es un líder global en fabricación de robots industriales y de consumo. La prohibición podría exacerbar la desaceleración en las relaciones comerciales bilaterales y fomentar una mayor fragmentación tecnológica a nivel internacional. Además, se enmarca en una tendencia más amplia de "desacoplamiento" tecnológico, donde países buscan reducir dependencias en cadenas de suministro consideradas de riesgo.
Aunque el proyecto aún no ha sido formalmente introducido en el Congreso, su anuncio subraya la prioridad que otorgan algunos legisladores a la seguridad nacional en el ámbito tecnológico. Se espera que el debate sobre este tema continúe en los próximos meses, con posibles ajustes a la redacción del proyecto para abordar preocupaciones sobre implementación y costos. La medida también podría influir en políticas similares en otros países aliados de Estados Unidos, que han mostrado interés en regular la tecnología china.