Diputados aprueban sin modificaciones reforma constitucional para eliminar pensiones doradas
La Cámara de Diputados aprobó ayer, sin cambios, la reforma al artículo 127 de la Constitución para terminar con las llamadas pensiones doradas, al establecer que los empleados de confianza de las empresas del Estado y la banca de desarrollo no puedan jubilarse con más de la mitad de las percepciones mensuales de la Presidenta de la República.
La Cámara de Diputados aprobó ayer, sin cambios, la reforma al artículo 127 de la Constitución, con el objetivo de poner fin a las denominadas pensiones doradas. Esta modificación establece que los empleados de confianza de las empresas del Estado y la banca de desarrollo no podrán jubilarse con más de la mitad de las percepciones mensuales de la Presidenta de la República.
La medida busca limitar los beneficios de jubilación para altos funcionarios públicos, en un contexto de creciente escrutinio sobre las desigualdades en el sistema de pensiones. Las pensiones doradas han sido objeto de críticas por considerarse privilegios excesivos en comparación con las pensiones de la mayoría de los trabajadores mexicanos.
La aprobación sin cambios refleja un consenso político para avanzar en la reforma, aunque su implementación requerirá ajustes en las normativas internas de las entidades afectadas. Esta decisión podría tener implicaciones significativas en la gestión de recursos públicos y en la percepción de equidad en el sistema de seguridad social.
La reforma constitucional ahora deberá ser ratificada por los congresos estatales antes de entrar en vigor, un proceso que podría extenderse en el tiempo. Su impacto dependerá de cómo se aplique en la práctica y de las posibles reacciones de los grupos afectados, en un debate más amplio sobre la sostenibilidad y justicia de las pensiones en México.