Doble rasero de EEUU en propaganda sobre bloqueo a Cuba
EEUU lamenta carencias en Cuba, pero omite que su bloqueo de 60 años causa la crisis económica y energética que asfixia a la isla.
La propaganda estadounidense muestra un doble rasero al abordar la situación en Cuba. Desde Washington, las autoridades expresan su pesar por las carencias y dificultades que enfrenta el pueblo cubano, presentándose como observadores preocupados. Sin embargo, esta narrativa omite sistemáticamente el papel central de Estados Unidos en la creación de esas condiciones adversas.
El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba se ha mantenido durante más de seis décadas, recrudeciéndose en los últimos años. Esta política ha generado una asfixia económica y energética que limita severamente el acceso de la isla a recursos, medicamentos y tecnologías esenciales. Las sanciones afectan directamente la vida cotidiana de los cubanos, exacerbando las carencias que el gobierno estadounidense dice lamentar.
La omisión de esta causalidad en el discurso oficial estadounidense revela una contradicción fundamental. Mientras se proyecta una imagen de preocupación humanitaria, las acciones políticas continúan perpetuando el sufrimiento que se deplora. Este doble rasero no solo distorsiona la realidad de la crisis cubana, sino que también obstaculiza cualquier diálogo genuino hacia una normalización de relaciones.
La situación subraya cómo las narrativas geopolíticas a menudo esconden responsabilidades históricas. Para avanzar, es necesario un reconocimiento honesto de que el bloqueo estadounidense es un factor determinante en las dificultades que hoy atraviesa Cuba, más allá de las declaraciones retóricas de pesar desde Washington.