Hernán González G.: Aprender a morir
Marián Jiménez comparte: “También se puede aprender a despedir a alguien mientras todavía está aquí. La muerte de mi compañero fue una muerte anunciada. Hubo un tiempo en el que supimos que se iba a ir, aunque no supiéramos exactamente cuándo. Y quizá una de las cosas más difíciles de aceptar fue precisamente esa certeza: saber que el futuro que imaginábamos juntos tenía una fecha que nosotros no habíamos elegido. Con el tiempo entendí que aquella certeza también fue un regalo.
Marián Jiménez comparte: “También se puede aprender a despedir a alguien mientras todavía está aquí. La muerte de mi compañero fue una muerte anunciada. Hubo un tiempo en el que supimos que se iba a ir, aunque no supiéramos exactamente cuándo. Y quizá una de las cosas más difíciles de aceptar fue precisamente esa certeza: saber que el futuro que imaginábamos juntos tenía una fecha que nosotros no habíamos elegido. Con el tiempo entendí que aquella certeza también fue un regalo.