Julio Hernández López: Astillero

La Jornada por Julio Hernández López

Parecería increíble que una institución como la Fiscalía General de la República hubiese sido arrastrada por su propia representación en Guanajuato, y por versiones específicamente estatales, al grado de dar por cierto y difundir con contundencia mediática lo que ahora está oficialmente en entredicho y extraoficialmente se considera una pifia mayúscula: el anuncio de un enorme decomiso de combustible, en el contexto del huachicol fiscal. No debería bastar la renuncia o despido del delegado de la FGR en esa entidad; el tamaño del error requeriría respuestas institucionales proporcionales, a menos que se apueste a la desmemoria por el paso del tiempo y se considere que un patinazo como este no agrega descrédito a la citada fiscalía federal.

Parecería increíble que una institución como la Fiscalía General de la República hubiese sido arrastrada por su propia representación en Guanajuato, y por versiones específicamente estatales, al grado de dar por cierto y difundir con contundencia mediática lo que ahora está oficialmente en entredicho y extraoficialmente se considera una pifia mayúscula: el anuncio de un enorme decomiso de combustible, en el contexto del huachicol fiscal. No debería bastar la renuncia o despido del delegado de la FGR en esa entidad; el tamaño del error requeriría respuestas institucionales proporcionales, a menos que se apueste a la desmemoria por el paso del tiempo y se considere que un patinazo como este no agrega descrédito a la citada fiscalía federal.

Ver fuente original → ← Volver a noticias