Julio Hernández López: Astillero
Va el plan B, que en realidad es el plan E(lectoral). Lo de menos, relativamente, es que la iniciativa presidencial haya sido rechazada; lo trascendente es que la presidenta Sheinbaum se ha hecho de una bandera rumbo a las urnas intermedias de 2027: convocar a militantes de Morena y simpatizantes en general del proceso 4T a votar en abundancia por las candidaturas guindas a San Lázaro para empujar las reformas que ahora le fueron impedidas por el Verde y el PT, en el primer desa-compañamiento de estos partidos “aliados” desde 2018.
El plan B, que en realidad es el plan electoral, ha tomado relevancia tras el rechazo de la iniciativa presidencial. Lo más significativo es que la presidenta Claudia Sheinbaum ha adoptado una bandera de cara a las elecciones intermedias de 2027: convocar a militantes de Morena y simpatizantes del proceso de la Cuarta Transformación (4T) a votar masivamente por las candidaturas de Morena a la Cámara de Diputados, con el objetivo de impulsar las reformas que ahora fueron bloqueadas por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT). Este episodio marca el primer distanciamiento de estos partidos aliados desde 2018.