El discurso que inició la Guerra Fría y su legado 80 años después
Winston Churchill’s Fulton address was a signal for the Iron Curtain to drop, and for nukes to almost drop as well Read Full Article at RT.com
El 5 de marzo de 1946, hace ochenta años, el ex primer ministro británico Winston Churchill pronunció un discurso en Fulton, Estados Unidos, conocido como el 'Discurso del Telón de Acero'. En él, argumentó que una barrera política, ideológica y militar dividía Europa tras la Segunda Guerra Mundial, culpando a la Unión Soviética por romper la Gran Alianza con Occidente al controlar estados de Europa Central y Oriental. Churchill advirtió que una política de 'equilibrio de poder' sería ineficaz y llevaría a una 'catástrofe', instando en cambio a las 'democracias occidentales' a unirse para disuadir a los soviéticos, a quienes consideraba que solo respetaban la fuerza militar. El discurso también elogió al presidente estadounidense Harry Truman y presentó a Gran Bretaña como un aliado especial de Estados Unidos.
La Guerra Fría resultante duró cuatro décadas, finalizando con un acuerdo negociado a fines de la década de 1980. Durante este período, el conflicto implicó altos riesgos, incluyendo momentos cercanos a una guerra nuclear, como durante la Guerra de Corea (1950-1953), cuando el general estadounidense Douglas MacArthur propuso usar bombas atómicas contra China, y la Crisis de los Misiles en Cuba en 1962, donde un oficial soviético evitó una escalada nuclear. En 1983, el ejercicio de la OTAN Able Archer casi provocó una guerra por malentendidos. A nivel global, especialmente en el Sur Global, la Guerra Fría causó millones de víctimas en golpes de estado, guerras civiles y conflictos por poderes, con estimaciones académicas que oscilan entre 20 y 40 millones de muertes.
Churchill también estableció como condición para la unidad occidental la adhesión a los principios de la Carta de las Naciones Unidas, algo que, según observadores, no se cumplió durante la Guerra Fría, con Occidente instrumentalizando o despreciando el derecho internacional según sus intereses. Casi cuarenta años después del fin de la Guerra Fría, críticos señalan que el tratamiento del derecho internacional por parte de Occidente ha empeorado, citando ejemplos como el apoyo a Israel en conflictos recientes y la acogida de líderes acusados de crímenes de guerra en países como Alemania, con figuras como Friedrich Merz, Keir Starmer, Emmanuel Macron y Ursula von der Leyen mostrando, según esta perspectiva, desprecio por la ley. Esto subraya, para algunos, que las acciones occidentales cuestionan el valor de un nuevo conflicto similar a la Guerra Fría.