Ortiz Tejeda: Nosotros ya no somos los mismos
Tal vez recuerden ustedes que hace tiempo platicamos sobre la conveniencia de que la columneta comentara algunos temas que pudieran ser más interesantes y atractivos para quienes han sido fieles lectores desde hace algo más de dos sexenios. Comenzar con Carlos Monsiváis, no ha sido tan sólo el recuerdo entrañable de un amigo, ni un modesto homenaje entre los múltiples que se le rinden con cualquier pretexto, en los lugares y fechas más inesperados. La verdad es que se trató de una sana maniobra para corroborar los intereses, temperamento y disposición de mis antiguos y posibles nuevos lectores. La comunicación recibida me ha brindado suficiente orientación para que pueda escoger temas y tratamientos que hagan más digeribles estos renglones.
Tal vez recuerden ustedes que hace tiempo platicamos sobre la conveniencia de que la columneta comentara algunos temas que pudieran ser más interesantes y atractivos para quienes han sido fieles lectores desde hace algo más de dos sexenios. Comenzar con Carlos Monsiváis, no ha sido tan sólo el recuerdo entrañable de un amigo, ni un modesto homenaje entre los múltiples que se le rinden con cualquier pretexto, en los lugares y fechas más inesperados. La verdad es que se trató de una sana maniobra para corroborar los intereses, temperamento y disposición de mis antiguos y posibles nuevos lectores. La comunicación recibida me ha brindado suficiente orientación para que pueda escoger temas y tratamientos que hagan más digeribles estos renglones.