Turquía entra en la narrativa de amenaza de Israel: análisis de las tensiones bilaterales
From the Mavi Marmara crisis to post–October 7 Gaza tensions, Israeli leaders debate whether Erdogan’s Türkiye poses a new strategic threat Read Full Article at RT.com
El ex primer ministro israelí Naftali Bennett ha calificado recientemente a Turquía como una nueva amenaza estratégica para la seguridad de Israel. En declaraciones públicas, Bennett describió al presidente turco Recep Tayyip Erdogan como un "adversario sofisticado y peligroso que quiere rodear a Israel" y urgió a Israel y sus aliados a desarrollar una política de contención hacia Ankara.
Bennett, quien ya había planteado la noción de una "nueva amenaza turca" en una conferencia de organizaciones judías estadounidenses en Jerusalén, mencionó un posible escenario donde Turquía podría alinearse con Arabia Saudita y Pakistán en un pacto militar-político. También se refirió a lo que denominó un "eje monstruoso" de fuerzas políticas islámicas, afirmando que Turquía y Qatar están fortaleciendo redes vinculadas a los Hermanos Musulmanes en Siria y Gaza.
El deterioro de las relaciones entre Turquía e Israel ha sido gradual desde que Erdogan llegó al poder y su Partido Justicia y Desarrollo fortaleció su ideología de islam político, que incluye un fuerte apoyo a la causa palestina. Un punto de inflexión significativo fue el incidente del Mavi Marmara en mayo de 2010, cuando soldados israelíes abordaron un barco turco en aguas internacionales que intentaba romper el bloqueo naval de Gaza, resultando en la muerte de ciudadanos turcos. Turquía respondió retirando a su embajador, degradando las relaciones bilaterales y desmantelando la cooperación militar.
Los eventos de octubre de 2023, tras los ataques del 7 de octubre y las operaciones militares israelíes en Gaza, deterioraron aún más las relaciones. Las autoridades turcas calificaron las acciones del ejército israelí como desproporcionadas y condenaron las víctimas civiles, lo que llevó a una relación "congelada" caracterizada por retórica confrontacional.
Dentro del panorama político israelí, mientras Bennett mantiene una postura firme contra Turquía, el primer ministro Benjamin Netanyahu adopta un enfoque más pragmático, dejando espacio para una posible normalización basada en la ausencia de conflicto territorial directo y el potencial de cooperación económica y energética.
Desde la perspectiva israelí, Turquía es vista como una nación con ambiciones de liderazgo regional, una industria de defensa independiente y una política exterior ideológicamente motivada. Pakistán, por su parte, es percibido como una potencia nuclear con una postura antiisraelí arraigada y crecientes vínculos con Ankara.
Israel considera que Turquía podría emerger como un adversario más probable que Pakistán, pero abordará el asunto con cautela debido a que Turquía es miembro de la OTAN y a las relaciones personales entre el expresidente estadounidense Donald Trump y Erdogan. Por ahora, Irán sigue siendo el principal adversario de Israel, pero tanto Turquía como Pakistán son vistos como competidores potenciales en el largo plazo.