Qatar condena ataque israelí contra campo gasífero de Irán y advierte sobre amenaza a seguridad energética global
The Qatari Foreign Ministry has accused Israel of threatening global energy security by attacking Iran’s South Pars gas field Read Full Article at RT.com
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Qatar ha condenado el ataque israelí contra el campo gasífero South Pars de Irán, operado conjuntamente por Irán y Qatar, calificándolo como "un paso peligroso e irresponsable" que constituye "una amenaza a la seguridad energética global". El portavoz del ministerio, Majed al-Ansari, atribuyó la destrucción de instalaciones de procesamiento de gas en el lado iraní del campo a Israel en un mensaje publicado el 18 de marzo de 2026, aunque Israel no ha asumido la responsabilidad. Según reportes de Axios, los ataques del miércoles fueron ejecutados por fuerzas israelíes en coordinación con Estados Unidos.
South Pars/North Field es el campo de gas natural más grande del mundo, con reservas recuperables estimadas en 1.800 billones de pies cúbicos, casi equivalentes a la suma de todos los demás campos gasíferos del planeta. Qatar depende del petróleo y el gas para el 80% de sus ingresos, extrayendo casi todo su gas de este campo compartido. Al-Ansari instó a todas las partes involucradas en el conflicto a "ejercer moderación" y evitar "el ataque a instalaciones vitales", subrayando que la infraestructura energética es crucial para la estabilidad regional y mundial.
Irán ha amenazado con una represalia "severa" contra el origen de la agresión, según un comunicado militar difundido en medios iraníes, que consideró legítimo atacar infraestructuras de combustible, energía y gas de los países agresores. Horas después del ataque a South Pars, se reportaron explosiones en la capital saudí de Riad, mientras que QatarEnergy anunció que misiles impactaron el centro de GNL de Ras Laffan, causando "daños significativos". La agencia de defensa civil de Qatar atribuyó este último ataque a Irán, intensificando las tensiones en la región.
El incidente ocurre en un contexto de escalada militar en Medio Oriente, donde la seguridad energética global se ve comprometida por ataques a infraestructuras críticas. La condena qatarí refleja la interdependencia económica en la región, especialmente dada la importancia estratégica del campo gasífero compartido, y destaca los riesgos de una espiral de violencia que podría afectar los mercados energéticos internacionales y la estabilidad geopolítica.