Irán niega ataque a base Diego García y acusa a Israel de operación de 'falsa bandera'
Teherán. Irán rechazó ayer haber atacado la base británico-estadunidense de Diego García, ubicada en el océano Índico, y calificó las acusaciones como una operación de “falsa bandera” atribuible a Israel, al subrayar que ni siquiera la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) pudo confirmar el origen de los misiles, e “incluso el secretario general de la alianza atlántica se negó a respaldar”, después de que Mark Rutte afirmó en una entrevista que no pudo “confirmar” que Teherán lanzara este tipo de proyectiles.
El gobierno de Irán rechazó categóricamente haber atacado la base militar británico-estadounidense de Diego García, ubicada en el océano Índico. Las autoridades iraníes calificaron las acusaciones como una operación de 'falsa bandera' atribuible a Israel, señalando que ni siquiera la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha podido confirmar el origen de los misiles.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se negó a respaldar las acusaciones contra Teherán durante una entrevista, afirmando que no podía 'confirmar' que Irán hubiera lanzado este tipo de proyectiles. Esta postura de la alianza atlántica refuerza la posición iraní, que insiste en la falta de pruebas concretas que vinculen al país con el supuesto ataque.
El incidente se enmarca en un contexto de crecientes tensiones en la región del océano Índico, donde bases militares como Diego García juegan un papel estratégico para potencias occidentales. La negativa iraní y las dudas expresadas por la OTAN podrían complicar las respuestas diplomáticas y militares a este tipo de eventos, especialmente en un escenario geopolítico ya de por sí volátil.
La base de Diego García, administrada conjuntamente por Reino Unido y Estados Unidos, ha sido históricamente un punto clave para operaciones militares en la región. Incidentes como este resaltan la fragilidad de la seguridad en áreas de importancia estratégica y cómo las acusaciones sin confirmar pueden escalar rápidamente en medio de tensiones preexistentes entre actores regionales e internacionales.