ICE despliega agentes armados en 14 aeropuertos de EE.UU. ante cierre parcial del gobierno
Nueva York., Agentes armados del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) se presentaron ayer a 14 de los aeropuertos más concurridos de Estados Unidos y se ubicaron cerca de las filas y puntos de control de seguridad, después de que el presidente Donald Trump anunció el despliegue para asistir a la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés), durante un cierre parcial del gobierno que ha afectado los viajes aéreos en todo el país.
Agentes armados del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) se desplegaron ayer en 14 de los aeropuertos más concurridos de Estados Unidos, ubicándose cerca de las filas y puntos de control de seguridad. Esta medida se produce tras el anuncio del presidente Donald Trump de asistir a la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) durante un cierre parcial del gobierno que ha afectado los viajes aéreos en todo el país.
El despliegue responde a la necesidad de reforzar la seguridad en los aeropuertos, donde la TSA ha enfrentado desafíos operativos debido al cierre gubernamental. Aunque no se especificaron los aeropuertos exactos, se trata de terminales de alta concurrencia, lo que refleja la preocupación por mantener la seguridad en un contexto de inestabilidad laboral para los empleados federales.
Esta acción ha generado reacciones entre los pasajeros, algunos de los cuales expresaron temor ante la presencia de agentes armados en áreas de tránsito. El cierre parcial del gobierno, que afecta a varias agencias federales, ha creado incertidumbre en la infraestructura de transporte, con la TSA operando con personal reducido y sin pago regular.
La intervención del ICE, típicamente enfocada en asuntos migratorios, marca un cambio temporal en sus funciones para apoyar la seguridad aeroportuaria. El gobierno de Trump justifica el despliegue como una medida preventiva para garantizar la fluidez y seguridad de los viajes, aunque críticos señalan que podría intensificar la percepción de vigilancia en espacios públicos.
El impacto a largo plazo de esta medida dependerá de la duración del cierre gubernamental y de cómo se gestionen las tensiones entre seguridad, derechos civiles y la situación laboral de los empleados federales. Mientras tanto, los aeropuertos estadounidenses operan bajo un esquema de seguridad inusual, con la presencia de ICE añadiendo una capa adicional de complejidad a la experiencia de viaje.