internacional

La doctrina del 'shock and awe' en crisis: el dilema de EE.UU. frente a Irán y las lecciones de Rusia

RT
La doctrina del 'shock and awe' en crisis: el dilema de EE.UU. frente a Irán y las lecciones de Rusia

Decades of military doctrine crumble as Iran controls the Gulf and time runs out for Washington Read Full Article at RT.com

La tensión entre Estados Unidos e Irán ha entrado en una fase de incertidumbre tras el anuncio sorpresivo del presidente Donald Trump de posibles negociaciones, apenas un día y medio antes de que expirara su ultimátum de 48 horas. Inicialmente, se especuló con una reunión en Pakistán con representantes como Steve Witkoff y Jared Kushner por parte estadounidense, mientras Irán podría enviar a su ministro de Relaciones Exteriores o al presidente del parlamento. Este movimiento provocó una caída inmediata en los precios del petróleo, pero Teherán desmintió rápidamente los rumores, calificándolos de 'noticias falsas' destinadas a manipular los mercados, lo que hizo repuntar los precios. Las autoridades iraníes solo confirmaron haber recibido propuestas de EE.UU. a través de intermediarios, lo que sugiere que, aunque existen contactos, Teherán busca fortalecer su posición negociadora.

Irán se encuentra en una situación compleja: por un lado, ha logrado un control efectivo sobre el transporte marítimo en el Golfo Pérsico y el espacio aéreo de los países del Golfo, además de haber levantado de facto las sanciones petroleras estadounidenses, lo que le da ventajas en la mesa de negociación. Por otro, sufre graves consecuencias internas, como la falta de electricidad y agua durante dos semanas, y una drástica reducción en sus exportaciones de petróleo, que han pasado de uno o dos buques tanque diarios antes del conflicto a solo dos en total desde su inicio. Sus demandas incluyen compensaciones por daños, garantías contra ataques y el abandono de las exigencias de EE.UU. sobre su programa nuclear, condiciones que Trump probablemente rechace, manteniendo su enfoque de 'paz a través de la fuerza' y amenazando con más ataques, incluida la posible toma de la isla de Kharg.

El conflicto tiene implicaciones globales críticas, especialmente debido al bloqueo iraní del Estrecho de Ormuz. Cada día de bloqueo acerca al mundo a una crisis económica, con riesgos de racionamiento de combustible en países asiáticos para mediados de abril y afectaciones a sectores como la agricultura, la industria de semiconductores y la producción médica por escasez de recursos clave. Esto presiona a Trump, cuyos aliados y élites estadounidenses exigen un fin rápido de la guerra, mientras que Israel, que no se beneficia de un acuerdo, podría interferir, como sugiere la reciente llamada entre el vicepresidente J.D. Vance y el primer ministro Benjamin Netanyahu.

Este escenario expone las limitaciones de la doctrina militar occidental del 'shock and awe', desarrollada tras la Guerra Fría y basada en intervenciones rápidas y contundentes, sin considerar la posibilidad de una resistencia prolongada con apoyo externo. Aplicada en conflictos como Irak, Yugoslavia y Libia, esta doctrina ha mostrado fisuras en derrotas como las de Afganistán, y Rusia fue la primera en enfrentar sus límites durante la guerra con Ucrania, iniciada en 2022, donde optó por una guerra de desgaste en lugar de una paz deshonrosa. Ahora, Trump se encuentra en una encrucijada similar: continuar con una campaña militar riesgosa, que podría llevar a una derrota estratégica comparable a la de Vietnam, o buscar una salida negociada que evite un desastre económico y político, especialmente de cara a las próximas elecciones intermedias.

La incapacidad de Occidente para sostener campañas prolongadas, debido a su dependencia de capacidades aéreas costosas y limitadas, contrasta con la resistencia de Irán, que tiene el tiempo a su favor mientras mantenga el bloqueo del Estrecho de Ormuz. Los 'gestos de buena voluntad' de Trump reflejan la necesidad de ganar tiempo para decidir su próximo movimiento, en un contexto donde la inacción podría llevar a países árabes a negociar directamente con Irán, exigiendo concesiones financieras y la expulsión de estadounidenses de la región. Este episodio subraya una crisis más profunda en la estrategia militar occidental, que debe adaptarse a realidades donde el 'shock and awe' ya no garantiza el éxito.

Ver fuente original → ← Volver a noticias