Masiva movilización en Argentina exige memoria por los 30 mil desaparecidos a 50 años del golpe
Buenos Aires. “Estamos en esta plaza con los 30 mil como bandera, con las Madres y las Abuelas, con los sobrevivientes de los campos de concentración, con los hijos, hijas, nietos y nietas, hermanos y hermanas, con los familiares de los detenidos-desaparecidos, y con el conjunto de organismos de derechos humanos acompañados por el pueblo para decirle a (el presidente Javier) Milei: la memoria es nuestra herramienta”, dice al final el documento leído ante la mayor multitud que se recuerde en esta fecha, por la Abuela de Plaza de Mayo Estela de Carlotto.
En Buenos Aires, cientos de miles de personas se congregaron en una histórica manifestación para conmemorar el 50 aniversario del golpe de Estado en Argentina y exigir justicia por los 30 mil desaparecidos durante la última dictadura militar. La multitud, descrita como la mayor registrada en esta fecha, llenó las calles en un acto de memoria colectiva que reunió a víctimas, familiares y organizaciones de derechos humanos.
El evento estuvo marcado por la lectura de un documento público, pronunciado por Estela de Carlotto, presidenta de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo. En su intervención, Carlotto enfatizó que la memoria es "nuestra herramienta" y dirigió un mensaje al presidente Javier Milei, subrayando la importancia de mantener viva la lucha por la verdad y la justicia. La manifestación sirvió como un recordatorio contundente de la resistencia civil frente a los intentos de revisión histórica.
La convocatoria reunió a una amplia coalición de actores sociales, incluyendo a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, sobrevivientes de los campos de concentración, hijos, hijas, nietos, nietas, hermanos y hermanas de las víctimas, así como a diversos organismos de derechos humanos. Este amplio espectro refleja la profundidad del trauma colectivo y la continuidad del activismo por los derechos humanos en el país.
La movilización no solo conmemora un aniversario sombrío, sino que también contextualiza la lucha actual por la memoria en un panorama político donde discursos oficiales pueden cuestionar el consenso sobre los crímenes de la dictadura. El evento subraya la vigencia del reclamo de justicia y la importancia de los organismos de derechos humanos como guardianes de la democracia y la historia argentina.